
Continúo… La República no tuvo un fácil inicio. En mitad de la paz con la que el pueblo se despertó republicano algunos exaltados de izquierdas quemaron varias iglesias. Mi abuelo dice que estos incendios fueron pocos y algún día concreto al principio de la república, y no se repetirían hasta la guerra. Desde el punto de vista actual, democrático, tolerante, culto y con comida las cosas se pueden ver muy objetivamente. Así que me gusta preguntar a mi abuelo que se le pasaba por su cabeza en aquellos momentos, pobre como una rata, y ahora, culto y con poder adquisitivo. Qué piensa de ciertas cosas.
Cuando le pregunto acerca de la Iglesia se pone muy serio. Quizá no lo entendamos, pero por aquel momento la gente moría, trabajaba explotada por el de arriba y no tenían apenas para vivir ni educarse. Mi abuelo tuvo que dejar de estudiar y ponerse a trabajar pues sus hermanos perdieron teniendo mi abuelo 11 años a sus dos padres y tuvieron k vivir con su abuela. Mi abuelo me explica constantemente la gran cantidad de colegios que construyó la República (que prohibió la enseñanza religiosa en estos, algo que en el país laico de hoy no hemos logrado) y también cómo era la Iglesia de entonces.
Cuando su padre agonizaba con mi abuelo delante vino a darle la extremaunción el cura y varias monjas. La familia de mi abuelo siempre fue izquierdista y, por supuesto, pobre de solemnidad y atea. Ante la negativa a recibir la extremaunción la monja amenazó a mi bisabuelo con no darles la lecha de huérfanos a sus hijos. A regañadientes tuvo que aceptarla. Abusos de estos mi abuelo cuenta a pares y dijo que desde ese día nunca volvió a confiar en la Iglesia y que nunca olvidaría aquello. Me dijo que aunque no defendía la quema de iglesias, comprendiera que eran una panda de incultos que no comprendían el valor de lo que quemaban, y demasiado hartos de una corrupta y fascista iglesia como para respetar su fe. Y es que la iglesia fue siempre contraria a la republica, sobre todo desde que se declaró laica, como cualquier democracia.
En resumen mi abuelo estuvo todo ese tiempo trabajando de botones, trabajando a una edad inconcebible hoy en día… y fumando desde entonces. Y cuenta que vivió los cambios de esos dos años desde la casi inconsciencia, pero que la gente se veía emocionada y expectativa a los cambios.
3 comentarios:
¿esto es un poco exagerado no? Es un alegado demasiado izquierdista e incluso que justifica la querma de iglesias. Pensaba que este movimiento era apolítico.
Somos laicos sin lugar a dudas y queremos conseguir lo que esta democracia no ha conseguido, separ de una vez iglesia y estado, sacarles de las aulas, de los eventos oficiales, etc. No justificamos, sólo exmponemos el contexto. Y puede que sea izquierdista, pero queremos contar la historia de los republicanos y, desgraciadamente, estos eran casi en exclusiva de izquierdas durante la guerra. Sólo narramos una historia y no tenemos tendecia política, pero es cierto que entre la república de izquierdas de antes de la guerra y Franco tenemos claro que somos prorrepublicanos.
Ante lo de la quema de iglesias hay una sencilla explicación, se puede aceptar o no, pero las cosas son así: durante toda la guerra civil, en el bando republicano hubo una fuerte dualidad de poder. Los mandos políticos, por un lado, junto con algunos partidos y sindicatos, querían acabar la guerra de una vez y volver a la normalidad, es decir, al estado anterior de las cosas, a la república. Por otro lado, ciertos sindicatos de obreros (pobres y sin cultura) se había extremizado excesivamente, y movieron a las masas del pueblo, también incultas, para volverse contra "el opresor". Siempre, la historia ha funcionado así: cuando se llega a una situación límite, cuando ya no se puede más, el pueblo ataca al poderoso, a aquel que los oprime. En este caso, era la iglesia, durante el siglo XIX fueron las fábricas, y así un largo etc.
Evidentemente, la quema tanto de fábricas como de iglesias fue un absoluto disparate. Lo primero hundió la economía, y lo segundo destrozó obras de arte de un valor incalculable. Pero esa gente no lo veía, no podía verlo. Solo se daban cuenta del dolor, de la opresión... y la rabia y el odio pueden a veces hacer que actuemos de una determinada forma que, en otras circunstancias, no habríamos aceptado.
Esa es la diferencia principal que veo yo: la quema de bibliotecas o de museos (por poner un ejemplo) por parte del bando franquista sí fue intencionada, mientras que la quema de iglesias fue obra de la masa incontrolada, y no por orden de ninguna autoridad.
Besos!
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